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8 Nov 2017

SÍ, delirando, GUILLERMO…

Author: Narciso Isa Conde | Filed under: Tiro al Blanco

 

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Guillermo en buena compañía

Por Narciso Isa Conde

“Solo alguien sumergido en un profundo delirio puede plantear que en la coyuntura en desarrollo sea posible derrocar el gobierno del PLD por vía de la movilización ciudadana y la huelga general, formar un gobierno provisional, convocar una asamblea constituyente y llamar a nuevas elecciones.” (Guillermo Moreno.-Cambio democrático para un nuevo comienzo”, Diario Libre, 06 Nov. 2017)

Sí, delirando, hoy acerca del inestimable valor de la participación de un partido “centro progresista” como Alianza País en un “frente opositor” junto a partidos como el PRM, PRSC, PQD, FNP, PUN…dechados de patriotismo, honestidad, vocación transformadora y sensibilidad social.

Delirando sobre la importancia de la renuencia y repliegue de ALPAÍS del Espacio de Unidad de Izquierda integrado por organizaciones tan moralmente despreciables como el Movimiento Patria para Todos y Todas (MPT) / Izquierda Revolucionaria-IR (MPD, LST-CURR, MC, FEPAV, FALPO, FELABEL y FPD) / Partido de la Unificación Comunista (PUC) / Movimiento de Acción Nacional Dominicana (MANDO), el periódico TRINCHERA UNITARIA y quienes las integramos, incluido el autor de este artículo.

Delirando…

Delirando…

Respecto a la genialidad del camarada Moreno de proponerle a Marcha Verde un “pacto electoral” con ese “frente opositor” para participar conjuntamente -materia en que sus pulcros componentes balagueristas son sobresalientes- en los comicios nacionales del 2020.

Delirando acerca de la inminente posibilidad, de que con la permanencia del Consorcio PLD al frente del Estado, con su JCE, su Tribunal Supremo Electoral-TSE y todos los poderes bajo su control- puedan lograrse condiciones que garanticen unas elecciones “limpias y equitativas”.

Delirando…

Fantaseando…

Acerca de la similitud del PRD del 1978 y del PRD del 1994 con el actual “frente opositor”, el parecido de aquellas coyunturas y la supuesta validez de la vía institucional para el “cambio democrático”; obviando las variaciones en los protagonistas y como la Constitución del 66 y las instituciones vigentes posibilitaron reciclar gran parte de los males acumulados en la era balaguerista, e incluso catapultar de nuevo a Balaguer al Palacio Nacional (1986-96) y reciclar el balaguerismo en alianza y a través del PLD ( 1996-2000 y 2008 hasta la fecha…).

Delirando…

Fantaseando…

Sobre la sapiencia del argumento que atribuye los objetables resultados de entonces solo a las ocasionales “inconsecuencias” de los liderazgos de aquel periodo, algo que al parecer no sería posible ahora dado el brillante rol de los nuevos salvadores o del nuevo mecía opositor; capaces de ganarle a la trampa colosal que prepara el danilismo pelediano y de vencer en elecciones a mafias peores que las de ayer; ponderando incluso a su manera lo acontecido en los comicios del 2012 y el 2016 y el valor invisible desplegado por esos opositores en ambas coyunturas. Capaces ahora –según experiencias no vividas- de iniciar exitosamente la “democratización, reforma y moralización” de estas instituciones irremediablemente podridas.

Delirando y fantaseando respecto a la certeza, pertinencia y viabilidad de la convergencia de Marcha Verde con el conjunto de esos virtuosos partidos y grupos tradicionales, sin dañar ni su imagen ni su unidad interna; y garantizando que una parte de ellos y de sus facciones no se venderán de nuevo al Consorcio del PLD, depondrán sus ambiciones, renunciarán a sus candidaturas tipo Hipólito, Abinader, Quique Antún, Pelegrín Castillo, Wessin… y apoyarán incondicionalmente (sin las cuotas consabidas y los repartos correspondientes), o al innominado mecía del “frente opositor”, o a cualquier otro aspirante vestido de verde.

Delirando…en medio de la ilegitimidad de este gobierno y de su carácter mafioso -aun después del reciente brote de sustancias purulenta de la contrata de los escáners y las evidencias de un fraude asqueroso en los pasados comicios- sobre las seguras perspectivas de que la nueva JCE de Danilo-PLD acepte la limpieza a toda prueba de las elecciones programadas para del 2020, bajo un equitativo gobierno reeleccionista presidido por su impecable mandatario, que debidamente presionado por un liderazgo opositor de una trayectoria también impecable, habrá de cederle una de sus matrículas o registros electorales a la amada Marcha Verde para concretar esa convergencia.

Delirando…

Fantaseando…

Acerca de lo ilusorio, absurdo, impertinente, delirante… que es -aun frente a un régimen y una institucionalidad ilegitima, desacreditada, repudiada masivamente y con escasa basa de apoyo social- proponernos hacer lo que ha hecho el pueblo dominicano en otros momentos históricos y lo que recientemente hicieron pueblos como el venezolano, boliviano, ecuatoriano y argentino: ejercer a plenitud la democracia de calle para echar abajo presidentes y gobiernos, desplazar regímenes políticos impopulares y corrompidos, echar al zafacón las partidocracias neoliberales y corruptas, crear poder constituyente y realizar Asambleas Constituyentes Soberanas que cambien Cartas Magnas al servicio de la corrupción y la impunidad, y construyan una nueva institucionalidad.

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Pero sucede que esa manera de delirar no tiene nada de sueño realizable, ni de direccionalidad política para avanzar. Sencillamente tiene la virtud de reciclar el pantano con viejos o nuevos actores.

Porque carece del poder de atreverse a ejercer una democracia extra-institucional, una necesaria democracia de calle con vocación de poder; cuando abundan las pruebas de que la dictadura constitucional montada, corrupta y corruptora -suma de mafias articuladas y dirigidas desde el Palacio Nacional- ha cerrado todas las vías institucionales.

Esta realidad dictatorial parte de la lógica perversa de que las mafias políticas, empresariales y militares-policiales NO SE SUICIDAN, no ceden, se aferran aberrantemente a su poder, el cual solo puede ser resquebrajado y desmontado con movilizaciones y paralizaciones plebiscitarias capaces de generar una crisis de gobernabilidad que de pie al desplome de estas instituciones y a la recreación de Estado y del proyecto de Nación y sociedad.

Esa es otra vía democrática, diferente a la electoral, incluso no necesariamente violenta. Una ajena a cierta manera de delirar que favorece la permanencia de esta institucionalidad decadente.

Por eso prefiero “delirar profundamente” y de otro modo, con todos los riegos de lugar, en este caso en sentido inverso a como lo hace el jefe político y candidato a la Presidencia de Alianza País; lo que a breve plazo, en la agenda verde de verdad, incluye el juicio y la condena de esta sociedad a Danilo Medina y compartes, y la construcción del PROGRAMA de cambios estructurales por el FIN DE LA IMPUNIDAD.

¡Magnífica y útil forma de “delirar”, Guillermo! ¡Que nadie intente despojarme de ella!

( noticiassin.com, primera semana de noviembre 2017)

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