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27 Nov 2017

RECORDANDO LUCHADORAS EJEMPLARES

Author: Narciso Isa Conde | Filed under: Tiro al Blanco

 

 

CUATRO HEROINAS, UN HEROE… RECUERDOS Y APRENDISAJES DE INFANCIA

Por Narciso Isa conde

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Hace ya 57 años del asesinato de las Minerva, Patria, María Teresa y Rufino de la Cruz, me parece que fue ayer.

Nunca se ha separado de mí ser la remota y hermosa convivencia en mi niñez con Minerva y María Teresa (principio de la década de los 50); inseparable, por paralela, con las vivencias con otra de las heroínas catorcistas que pudo sobrevivir hasta la fecha: Tomasina Cabral (Sina).

Menos aun la conmoción que produjo en mi familia primero su prisión y luego aquel cuádruple asesinado un 25 de noviembre de 1960, en el que se combinaron la saña política del tirano y la saña machista de sus esbirros y su régimen de exterminio, violaciones y poder omnímodo.

No conocí a Rufino, un ser sencillo que en forma silente decidió, con su entrega al trabajo abnegado, arriesgado y leal, pasar a la posteridad.

A Patria apenas la vi y saludé cuando siendo un niño pasé varias veces con mi padre por su residencia campestre en Salcedo.

Pero de Minerva, María Teresa y Sina guardo estas impresiones que relaté en mi libro SECRETOS Y VIVENCIAS (pags. 34, 35 y 36 ) y que quiero compartir con los lectores de este medio digital, en ocasión de este nuevo aniversario de aquel salto a su inmortalidad.

MINERVA MIRABAL.

Ella estudiaba en voz alta.

Más que leer, recitaba.

Ella siempre buscaba un lugar distante de los demás para no importunar las lecturas silenciosas de sus compañeras de pensión.

Yo era el único que me atrevía a estudiar donde ella leía. Desde niño me acostumbré a concentrarme y a sobreponerme a cualquier entorno bullicioso.

Mis oídos escuchaban su linda voz y su impecable dicción, pero mi mente se concentraba en la lectura callada de mis libros de primaria.

Hacíamos un dúo armónico estudiando cosas diferentes y en formas distintas.

Ella admiraba mi silencio y mi concentración. Yo, su talla hermosa y su voz musical.

Entonces percibía intuitivamente su grandeza, sin imaginarme su heroica trascendencia.

MARÍA TERESA MIRABAL.

A su hermosura se unía sus largas, suaves y atrayentes trenzas que le llegaban por debajo de la cintura.

Siendo un niño, me entretenía desatándoselas para volverlas a tejer.

Tres filones de cabellos negros, gruesos y lisos. Cruzaba uno sobre otro, hasta concluir la obra para volverla a deshacer. Y así innumerables veces.

Entonces, desde mi inocencia, admiré su belleza y me entretuve en sus lindas trenzas.

Entonces, no me imaginaba que esa bella estudiante, algunos años después pasaría a ser una de las tres heroicas Mariposas de Salcedo.

Recuerdo alegre.

Desenlace triste.

Huella permanente.

SINA CABRAL.

Tomasina Cabral, Sina, también de Salcedo, era la compañera de curso de mamá. Estudiaban juntas y las escuchábamos hablar del salto que implicaba pasar de una escuela normal de “pueblo” a la universidad.

Poco expresiva, discreta, sabía esconder su valor y tenacidad.

De Amos Sabrás, el matemático catalán que impartía el álgebra en el primer año de la Facultad de Ingeniería y Arquitectura, hablaban muy a menudo. Pese a la dureza del salto en el nivel académico y a lo difícil de la materia siempre encontraron en el profesor Sabrás un gran respaldo Él era sobre todo así con los/as alumnos/as que se esforzaban y ellas dos tenían esa característica.

Sabrás –nos comentaban- no sólo sabía mucho, sino que además sabía enseñar a pensar.

Sina conspiraba con Minerva, procurando ambas en lo relativo al proyecto orgánico anti-trujillista –no así en los comentarios críticos- marginar a mamá. Ella y Minerva coincidían, en inestimable gesto de solidaridad, en no enrolarla por ser madre de dos pequeños.

Se trataba de los balbuceos de lo que unos años después sería la gran conspiración inspirada en la gesta heroica del 14 y el 19 de junio de 1959, en la que Sina, Minerva y María Teresa tendrían roles estelares.

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Confieso que Minerva, su historia, su temprana simpatía por el marxismo en las luchas sociales y anti-trujillista del 1946, a raíz de su paso por la Juventud Democrática, creada por el Partido Socialista Popular (PSP); sus vínculos con Pericles Franco, su rol relevante en el Movimiento Revolucionario Clandestino 14 de Junio, su valiente comportamiento frente a las torturas (igual Sina y María Teresa) y su desafiante actitud frente al sadismo del Tirano y a la ferocidad de su Tiranía, me han acompañado de por vida.

Me han ayudado en grande a ser un eterno rebelde frente al despotismo y la explotación bestial del capitalismo, que Carlos Marx fue el primero en desnudar y Minerva de las primeras dominicanas en beber de esa fuente prohibida y estigmatizada en el contexto de la feroz tiranía de Trujillo; hecho cuidadosamente silenciado por el sistema dominante.

Pero no solo, sino también frente a la cruel y milenaria opresión de género, traducida en discriminación, violencia, violaciones y feminicidios atroces; ahora elevada a fases superlativas junto a otras discriminaciones y subordinaciones, a consecuencia de la crisis de decadencia de un capitalismo imperialista globalizado que combina todas las opresiones y formas violentas de dominación que les son útiles a su carácter depredador, parasitario y mafioso. (PORTAL z101digital.com / 26-11-17…)

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