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5 Sep 2016

¿INTELECTUALES?

Author: Narciso Isa Conde | Filed under: Tiro al Blanco

“Sin haber cambiado, más bien habiendo empeorado las condiciones de injusticia y desigualdad que combatían, su principal esfuerzo hoy consiste en desmeritar y ningunear toda acción, toda reflexión, toda búsqueda alternativa.”

Luis Carvajal Nuñez

clip_image002Las derrotas y el derrumbe de los modelos de socialismo burocratizados, la imposición militar del imperialismo, la falta de propuestas funcionales y la pérdida de perspectiva personal han sembrado en muchos intelectuales un derrotismo permanente, en el que confluyen las decepciones y desilusiones, la sensibilización ante la prédica ideológico-política del imperialismo y la adecuación personal a una zona de confort en la que no es necesario el esfuerzo creativo ni la intensa actividad cerebral que implica contraplantear, contraproponer, contrariar al poder.

Sin haber cambiado, más bien habiendo empeorado las condiciones de injusticia y desigualdad que combatían, su principal esfuerzo hoy consiste en desmeritar y ningunear toda acción, toda reflexión, toda búsqueda alternativa.

Este derrotismo es el resultado de un cambio en la correlación de fuerzas originado en el triunfo de la contrarrevolución, en la caída de los paradigmas revolucionarios que se presentan y representan ante los ojos y las mentes de muchos como una supuesta inviabilidad de revoluciones contemporáneas.

A pesar de lo enjundioso de sus discursos, el abandono de compromisos con valores proclamados es una huida intelectual.

Ante la necesidad de sumar su fuerza y capacidad reflexiva, de crear nuevas herramientas de análisis, de proponer nuevas formas de lucha y de replantear metas y objetivos; se solazan en acusar todo ejemplo, en vituperar cada esfuerzo, en potencializar cada dificultad, cada error, cada derrota; en destacar la fortaleza del enemigo, la habilidad de los triunfadores y en repetir hasta el infinito que ellos no son parte ya de los derrotados.

Cierto pudor residual les permite criticar el estatus, denunciar el poder, condenar las injusticias y las asimetrías sociales. Sin embargo, su mayor esfuerzo creativo lo dedican a demostrar que los culpables son quienes todavía combaten, quienes resisten, quienes creen que podrán cambiar al mundo.

Cuando los modelos y esquemas no les fueron funcionales y no les servían para validarse a sí mismos como intelectuales, en vez de asumir la tarea de crear, de pensar, de trabajar en la construcción de la felicidad humana, en la superación de las utopías por proyectos reales que superaran el estatus que combatían, se revalidaron en la negación y la renegación de todo lo que fueron y de todo a lo que aspiraron.

Hoy nos dan lecciones de ética, nos reclaman y denuncian porque creemos que otro mundo es necesario, urgente y posible.

Nos preguntan: -¿cómo lo van a lograr?

Le decimos que no sabemos, que en identificar ese “cómo” están centrados nuestros esfuerzos, que mientras tanto resistimos y contrarrestamos y contradecimos.

-Ya superamos esa etapa-, nos dicen con aire triunfal y cierta prepotencia sin darse cuenta que lo que proclaman es su propia derrota.

20 de agosto de 2013

Nota: Fue escrito para facebook hace tres años y merece que Tiro al Blanco lo incluya en sus páginas insumisas, dado que ese “derrotismo permanente” sigue arropando a la intelectualidad que fue y ya no es, y que forja en escuelas y universidades degradadas “intelectuales” a su imagen y semejanza, atrapados y sin voluntad de subvertir el capitalismo senil.

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