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10 Feb 2017

CRISIS DOMINICANA Y ALTERNATIVA

Author: Narciso Isa Conde | Filed under: Tiro al Blanco

EN DOMINICANA: ¡DEMOCRACIA DE CALLE EN ASCENSO!

Una oportunidad para cambiarlo todo

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Por Narciso Isa Conde

En nuestro país -pequeño eslabón de sistema mundial decadente- a pocos meses de reciclarse traumáticamente (vía fraude electoral) la corrompida y corruptora dictadura de clase y política comandada políticamente por la cúpula del degradado Partido de la Liberación Dominicana-PLD (esta vez bajo una mayor hegemonía de la facción del actual presidente Danilo Medina) se ha conformado una nueva situación, muy promisoria para embestir contra un poder que chorrea pus de la cabeza a los pies.

Recientemente repuntó y salió más a flote el proceso de putrefacción estatal-empresarial alrededor del escándalo continental de la ODEBRECH, saturado previamente por un cúmulo de operaciones mafiosas; provocando de inmediato el crecimiento y ampliación de la indignación popular contra el descarado blindaje institucional en que se sustenta la impunidad de la asociación mafiosa entre la cúpula del partido de gobierno, las altas jerarquías estatales (civiles y militares), sectores aliados al oficialismo y grandes burgueses afines.

El estallido de la corrupción Estado-partidocracia-Odebrech- Andrade-Petrobras-Bandes, con su epicentro en Brasil como exportador de la misma, ha asumido escandalosas dimensiones internacionales; registrándose en nuestro país graves conexiones que inculpan a dos ex-presidentes (Hipólito Mejía y Leonel Fernández) y el presidente actual (Danilo Medina), amén de altos funcionarios, entidades oficiales y poderosos grupos locales asociados al poder político de ocasión, sobre dimensionado durante las gestiones del PLD conectado a la cúpula del PT brasileño.

Escándalos como el de los SUPER-TUCANOS, VALLE NUEVO, ODEBRECH, DELINCUENCIA POLICIAL, FELIX BAUTISTA, DÍAZ RUA, BARRICK, FALCONDO-CLENCORE, TRES BRAZOS, SCANER-JCE, CONCESIONES ENAJENANTES DEL PATRIMONIO NATURAL DEL PAÍS, QUIEBRAS BANCARIAS y todo lo relativo a la narco-política y narco-generales –para solo mencionar los más relevantes- unidos a la progresiva desautorización de todas las instituciones que conforman el sistema de impunidad abonaron el terreno para una especie de implosión del tema.

Evidencias de graves complicidades de ex -presidentes, presidente, ministros, consorcios, lobistas, ARSs, AFPs, cúpulas del Consejo Nacional de la Empresa Privada (CONEP), monseñores y ministros de las iglesias -junto a la creciente degradación de los servicios públicos y las condiciones de vida del pueblo trabajador- han conformado un cuadro propicio para impugnar desde las calles al régimen, sus cabecillas y las corporaciones bajo su manto protector. Una situación favorable a nuevas luchas tendentes a derrotar la dictadura institucional (corrupta y corruptora) y a sus grandes beneficiarios.

· La Importancia de lo concreto.

La corrupción y la impunidad tienen, pues, variadas expresiones. Tiene responsables y beneficiarios concretos, por lo que es imperioso aterrizar el tema.

Ha sido, pues, certero poner constantemente al desnudo a sus personeros y mecanismos, contrarrestando las debilidades de aquellos que prefieren quedarse en lo general del reclamo del fin de la impunidad y en la sanción de los sobornos de ODEBRECH, evadiendo incluso las gigantescas sobrevaluaciones de sus contratos.

Ayuda a esto que no pocos de los culpables, con sus incongruencias, se están auto-incriminando; mientras otros maniobran con poca efectividad para escurrirse y también se ponen en evidencia, como está pasando con la designación de la COMISIÓN ESPECIAL para investigar la sobrevaluación en el caso de Punta Catalina-Odebrech, en el que sobresale el involucramiento del Presidente de la República.

Esa designación ha sido percibida como una operación dolosa en la que el propio Presidente Medina que la nombra, cúpulas empresariales, elites partidocrática, intelectuales sistémicos y sectores de las iglesias institucionales se han amalgamado y confabulado para auto-protegerse y proteger el régimen. En gran medida la fuerza y el calor de la primera gran convocatoria achicharraron esa Comisión antes de que se produjera la movilización correspondiente, forzando al gobierno a cambiar su lenguaje hostil y simular tranquilidad. Peso a eso persiste el empeño presidencial en validar ese mamotreto y su la farsa de su investigación.

· El éxito de la marcha verde abre un nuevo período.

Una vez realizada la inmensa MARCHA VERDE se ha abierto un periodo en el que la indignación acumulada tiende a transformarse en mayores movilizaciones y protestas ascendentes, abriéndose las compuertas para el ejercicio en grande de la DEMOCRACIA DE CALLE y conformando una nueva oportunidad para crear contrapoder popular, confrontar las instituciones podridas y potenciar tanto las perspectivas de una especie de colapso institucional como la propuesta de un proceso hacia una CONTITUYENTE POPULAR Y SOBERANA que recree el Estado degradado y lo cambie todo en sentido superador bajo la conducción y el protagonismo de nuevos actores políticos y sociales claramente diferenciados de los que han gobernado en las últimas décadas.

Las responsabilidades de la oposición electorera en todos los males acumulados desautorizan a la mayoría de sus componentes y les impiden aprovechar esta nueva situación. Están cada vez fuera de juego, acusados y arrinconados.

Las viejas complicidades de ex aliados del PLD -junto a las culpas balagueristas, perredeístas y perremeítas (corrientes que hoy fungen de opositoras)- afectan gravemente a una gran parte de ese sector político para ejercer el oportunismo en estas nuevas circunstancias y los ubica entre los sectores a expropiar y judicializar junto a las figuras políticas y empresariales más comprometidas con este saqueo y a los corruptos gobiernos del PLD. Ni hablar las recientes complicidades del ex-presidente Hipólito Mejía, líder del principal partido opositor, con la cúpula del actual gobierno, con la mafia de Valle Nuevo y con la propia Odebrech.

· Un potencial anti-sistema a estimular y desplegar junto al debate sobre la propuesta de Constituyente.

En tales condiciones la lucha contra una corrupción, potencialmente sistémica y transversal a los grandes problemas nacionales, tiene un fuerte potencial anti-partidocracia y anticapitalista, profundiza la lucha de clases y agrava las confrontaciones entre las fuerzas del capital y el trabajo, entre el pueblo y el poder establecido, entre el poder patriarcal y sus víctimas femeninas, entre todas las opresiones y todas las liberaciones.

Se trata, por tanto, de una situación que exige ir mucho más allá de pedirle a un sistema de justicia podrido y a quienes lo tutelan que castiguen a corruptos y criminales (que son los mismos que controlan esa y las demás instituciones estatales bajo su tutela), porque eso equivale a pedirle a sus dirigentes, tutores y beneficiarios que se suiciden.

Se trata de una coyuntura que precisa, porque brotan en cadena, abordar todas las grandes expresiones corrupción y muy especialmente las relacionadas con el saqueo del patrimonio natural y el ominoso plan minero del gobierno escondido tras una inconsistente defensa del medio ambiente, luego de dejar pasar impunes graves crímenes ecológicos apoyados en tráficos de influencia y abusos de poder.

Igual se trata de una situación que emplaza a enfrentar la corrupción presente en la gran especulación financiera, en la descarada especulación inmobiliaria y reapropiación de territorios urbanos y rurales por la gran burguesía y personeros políticos, la cual ha sido realmente brutal y tiene proyecciones actuales.

Se trata, en fin, de enfrentar este tema crucial a conciencia de que corrupción e impunidad equivalen a un poder decadente comprometido con su gansterización y forzado a resistir sin respetar escrúpulos y a maniobrar.

De todas maneras la enorme movilización del domingo 22 de enero indica que están madurando progresivamente las condiciones para acorralar ese poder carcomido, cercarlo e inhabilitarlo para gobernar y dominar; sindicando con más fuerza a sus entidades y personeros más comprometidos con la podredumbre, reclamando su procesamiento, exigiendo su destitución y encarcelamiento, demandando expropiaciones de lo robado, continuando el asedio multitudinario hasta forzarlos a abandonar sus encumbradas posiciones y sus refugios políticos, no importa color partidista y periodos de gestión.

· Una disputa fundamental dentro de la unidad en diversidad ¡A debatirla!

Estas nuevas circunstancias obligan a tener presente y a derrotar tanto la contraofensiva del poder y las claques partidistas impugnadas desde las calles como las posibles actitudes claudicantes y maniobras sistémicas de los componentes más blandos del gran abanico que participa en las nuevas movilizaciones, muy especialmente de las ONGs y sectores auspiciados soterradamente por la USAID- EEUU que insisten en auspiciar la intervención de la ONU (bajo control estadounidense) y las redes de agencias ONGs continentales afines, procurando o reformas limitadas o relevo gubernamental bajo su control y sobre las mismas bases constitucionales.

La marcha multitudinaria aisló más aun al desacreditado sistema tradicional de partidos, dándole preeminencia al pueblo rebelde, a los movimientos sociales politizados (de todas las pintas) con presencia de las izquierdas sociales, políticas y culturales.

Es evidente que mientras a los que han gobernado y gobiernan les resulta cuesta arriba sacar la cabeza en la lucha contra la corrupción y la impunidad, nosotros hemos sido y somos parte inseparable de esa impugnación. Definitivamente estos son tiempos favorables para la recomposición de las fuerzas del cambio revolucionario y especialmente favorables para impulsar la idea de la Constituyente Popular y Soberana como alternativa a la crisis y vía de transformaciones estructurales y recreación total de las carcomidas y decantes instituciones dominicanas sobre nuevas bases constitucionales.

Esto, claro está, en disputa de alto nivel con la denominada “sociedad civil” sistémica, conectada y/o sostenida por sectores empresariales y hábiles agencias de factura estadounidense y europea interesadas en mediatizar y/o controlar el cambio pendiente. Así la parte de la “sociedad civil de los de arriba” que se distancia del Estado en descomposición, metida en la gran diversidad de la marcha-movimiento verde, tiene intereses distintos y metas diferenciadas de la “sociedad civil popular” que comienza a emerger y apunta contra todo el sistema corrupto y corruptor; mientras las capas medias (muy involucradas en todo esto) se mueven en una y otra dirección.

Esta disputa todavía no tiene desenlace y no debe ser dirimida ni con divisiones, ni con exclusiones forzadas ni con intolerancias. Se impone la unidad en la diversidad y el debate democrático a la mayor profundidad posible; y que sea el pueblo, su modificable conciencia política, sus preferencias conscientes, la que decida lo que va en cada momento y más allá de la curva.

Este movimiento no tiene dueños ni última estación. Es un proceso en que la profundidad o las limitaciones de la conciencia colectiva predominante en cada fase deben decidir democráticamente el rumbo y las metas de corto, mediano y largo plazo en medio de una necesaria lucha de ideas que no afecte ni la potencia ni la unidad de acción del conjunto. Que no melle la esperanza de cambiar todo lo que agobia al pueblo trabajador y a todos los sectores explotados, excluidos, pisoteados, oprimidos, abusados y echados a menos.

9-03-2017, Santo Domingo, RD.

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